martes, 18 de marzo de 2008
Hedningarna - Biografia
La música sueca ya no volverá a ser lo mismo desde el surgimiento de Hedningarna. Sin el menor ápice de sentimentalismo, sus integrantes desnudan sus raíces de tal forma que su labor no desemboca necesariamente en la antigua música nórdica sino que tiene fibras y raíces que la conectan con las guitarras de rock estridentes, los bucles repetitivos de la música tecno, los sones celtas de Irlanda, toques orientales...
En su música se contiene todo el mundo y la mitad de la vida. De hecho, en ella se encuentra el origen del actual mundillo del tecno, la neopsicodelia y el rave. Hedningarna busca la onda más básica, un sonido primitivo, una especie de matriz rítmica en la que la polska y el tecno llevan un mismo destino. Los integrantes de Hedningarna se niegan a quedarse quietos en su sitio. Avanzan hacia las primeras filas del público, guiando su baile más allá de los graneros rurales y de las fiestas "rave" en dirección a algo que todavía no se ha oído. La palabra "hedning" (pagano) ya implica una cierta infidelidad. ¿O qué os creíais?
Los integrantes del trío se conocieron en 1987 y comprobaron que, a pesar de tener formaciones musicales muy heterogéneas, compartían una onda común fundamental. Decidieron formar un grupo al que llamaron Hedningarna (los paganos), pues se consideraban muy poco fieles a las tendencias preponderantes en la música tradicional. Ellos querían remontarse muy atrás para encontrar las raíces de la antigua cultura nórdica. Anders Stake se dedicó a construir e inventar instrumentos nuevos para que así el grupo pudiera producir esos sonidos que tan sólo podía escuchar con la imaginación.
En 1989 el grupo se dio a conocer en los ambientes folk y, gracias a su ritmo endiablado, llegó a ser reconocido como el más popular a la hora de animar los bailes. Por aquel entonces se editó su primer álbum, Hedningarna, en el sello discográfico Alice.
En 1991 Hedningarna inició su colaboración con la casa de discos Silence y obtuvo por primera vez recursos que permitieron poner a prueba sus ideas sobre la música y el sonido. Es más, por aquel entonces aparecieron en escena las cantantes finesas Sanna Kurki-Suonio y Tellu Paulasto, con lo que terminó por fin la larga búsqueda de voces que encajasen con su áspera música.
En Septiembre de 1992 se editó el fruto de la nueva formación como quinteto, que fue el disco Kaksi!, todo un hito de la música sueca. Todos los noticiarios de televisión se hicieron eco del extraño fenómeno Hedningarna, que impulsaba a los asistentes a las actuaciones de folk a abalanzarse hacia el escenario para bailar. Al año siguiente, el grupo recibió el Grammy sueco al mejor disco de folk del año. Las ventas del disco superaban ya los 35.000 ejemplares. El grupo generó un pequeño caos en el festival de Roskilde, motivado por el escenario tan pequeño en que se vio obligado a tocar. El británico DJ Sasha realizó unos "mixes" que se encaramaron a las listas inglesas.
En septiembre de 1994 se editó un nuevo trabajo, Tra, del que el periódico musical Melody Maker comentó que "podrá sonar extranjero, pero es la música más esencial del mundo". Hedningarna vuelve a actuar en el festival de Roskilde , pero esta vez lo hace ante 20.000 personas entusiasmadas y en el segundo escenario más grande.
En 1995 el grupo hace gira por Escandinavia y otros lugares. Se edita en Estados Unidos una recopilación de sus dos discos como quinteto, con lo que ya existen ediciones de sus discos hechas en España, Holanda, Bélgica, Polonia, Thailandia, Gran Bretaña y Estados Unidos. Sin embargo, el mundo se siente todavía un poco perplejo ante el ritmo ternario típico de la polska.
En 1996 se produce un cambio importante en el grupo. Las dos cantantes, Sanna y Tellu, deciden quedarse en Finlandia para tener hijos y proseguir sus estudios, aunque logran sacar tiempo para hacer algunos conciertos, entre ellos el del festival holandés Pink Pop en mayo y su posterior actuación en España ante dos mil madrileños entusiasmados.
Ya sin voces femeninas, Totte, Anders y Bjorn comienzan a trabajar en su nuevo álbum Hippjokk. Quieren remontarse aún más en sus raíces para realizar un disco instrumental descaradamente folk en circunstancias sencillas. La idea va creciendo y, como es lógico, el trío creativo no puede prescindir de experimentar con nuevos sonidos y constelaciones, por lo cual la palabra tradicional pudiera no ser aplicable al resultado de su trabajo, que es más bien contundente, enrollante, interesante e innovador.
Poco a poco se va formando una especie de clan, un grupo de grandes figuras del folk. Totte se ha hecho construir un nuevo laúd bajo y el bajista de rock Ulf Ivarsson ha quedado fascinado por su sonido profundo y suave. El lapón finlandés Wimme Saari, cantante de yoik que ya pertenecía a la familia (aparecía como colaborador en Tra) tiene una participación más importante en este nuevo disco. Johann Liljemark incluye toques de didjeridú, instrumento que aprendió a dominar en la misma Australia conviviendo con los aborígenes. Por su parte, Knut Reiersrud es uno de los guitarristas más famosos de Noruega. Durante el festival de folk de Falun se dio una vuelta por La Visión, El estudio que Hedningarna montó en el local de ensayo, y paso una noche tocando con el grupo para divertirse. El resultado suena estupendamente.
Hippjokk, un disco predominantemente instrumental, lleva la música tradicional sueca a nuevas alturas expresivas gracias a la intensidad de sus ritmos y a la inaudita tímbrica de los instrumentos de origen popular (laúdes, gaitas, zanfonas, violines con teclas, tambores de cuerdas...) que resuenan, amplificados y distorsionados electrónicamente, con un sonido extraño y subyugante muy distinto a la dieta anestésica que las radiofórmulas nos tienen condenados a seguir a todas horas.
